Todos necesitamos ayuda frente a la pandemia. Las familias indocumentadas no la están recibiendo

Washington debería proveer apoyo económico para los migrantes indocumentados. Sin esa ayuda, muchos de nosotros nos enfrentamos a lo impensable.

man working in a kitchen

The coronavirus pandemic and economic recession has hit Washington's undocumented workers harder than most. With no pathway for economic relief or federal aid, some are asking the state to step in and help. (Alex Cossio/AP)

Cuando la crisis del coronavirus estalló, nos afectó a todos. Todos tuvimos que sacrificar algo para aplanar la curva. Sin embargo, a diferencia de muchas familias de Washington, las familias indocumentadas están haciendo sacrificios, pero no tienen acceso a las medidas de asistencia del gobierno.

Yo lo sé. Como persona indocumentada, veo con mis propios ojos cómo esto está dañando a nuestra comunidad. Amigos míos han pedido dinero prestado para tratar de pagar la renta. Mis vecinos han estado buscando trabajitos extra para ganar algo de dinero. La pandemia está complicándonos la vida a todos y, si no recibimos apoyo, podríamos vernos atrapados en una situación imposible sin posibilidad de escapar.


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Necesitamos que el gobernador y la legislatura promulguen un fondo de asistencia para mi familia y las decenas de miles de familias indocumentadas en el estado de Washington. Como muchos de ustedes, hemos trabajado duro y por años hemos contribuido al sistema impositivo que emitió su cheque de estímulo por el coronavirus. Si nuestro gobernador y la legislatura estatal quieren apoyar a todos los residentes de Washington, incluyendo a las familias migrantes, deben crear un fondo para cerrar el hueco que el gobierno federal ha dejado.

Amo a mi comunidad. Mi esposa y yo tenemos casi 20 años viviendo aquí en Redmond, y durante mis primeros 12 años de vivir en Washington, trabajé en las cocinas de un restaurante italiano local y un campo de golf mientras mi esposa se dedicaba al hogar. Enviaba una parte de cada cheque a mis hijos y nietos en Acapulco. Si bien estábamos acostumbrados a arreglárnoslas a duras penas, siempre fuimos capaces de llegar a fin de mes, hasta hace poco. Luego, en 2012, me lesioné gravemente en el trabajo en un accidente en que me resbalé y caí, y necesité una cirugía de fusión vertebral en las vértebras L2 y L5. Tomó dos años obtener la cirugía — mientras tanto, estaba usando una silla de ruedas — y luego otros dos años de fisioterapia para recuperar la fuerza para caminar. He sobrevivido gracias a mi reclamo con Labor e Industrias mientras trabajo para recuperar mi salud, pero mi doctor dice que todavía necesito cirugías adicionales en la cadera y la rodilla antes de poder volver al trabajo.

Quiero mejorar mi salud y volver a la vida que tenía antes de mi accidente para poder seguir cuidando de mi familia. Tengo la intención de hacer todo lo posible por superar mis lesiones y empezar a trabajar de nuevo. Hasta que la pandemia se desencadenó, esto parecía una posibilidad real. Pero ahora, sin apoyo adicional, mi esposa y yo nos enfrentamos a lo impensable. Creo que todos, sin importar sus circunstancias, merecen protección contra una crisis tan devastadora como esta pandemia, y espero que el gobernador y la legislatura piensen lo mismo.

El cheque del gobierno federal, y la expansión de los beneficios del desempleo, son políticas útiles para aquellos que pueden acceder a ellas. Desafortunadamente, a pesar de que mi esposa y yo hemos pagado impuestos todo el tiempo que hemos vivido aquí, no podemos aprovechar los beneficios financiados con los impuestos para sobrevivir esta crisis. No aspiro a ser millonario, ni mucho menos. Solo pretendo sobrevivir día a día, gozar de buena salud de nuevo, y pagar la renta y las cuentas, para que mi familia no termine en la calle.

Sé que hay muchas familias como la mía, con diferentes situaciones migratorias, que tienen miedo de compartir sus nombres e historias, pero he decidido hablar porque quiero que el gobernador y los legisladores sepan mi nombre. Quiero que sepan que estoy dispuesto a correr este riesgo para luchar por un fondo de asistencia. Pido a cambio que usen de su poder para establecer un fondo por la salud y la seguridad de todas las familias de Washington como la mía.

El coronavirus ha empeorado nuestra situación, que ya era precaria. Mi reclamo con Labor e Industrias quedó cerrado hace poco, y todavía estoy buscando la forma de conseguir las cirugías que no puedo pagar. Mientras tanto, el propietario de los departamentos donde vivo está exigiendo la renta completa, y tenemos varios meses de retraso.

He hecho todo lo que puedo para tratar de pagar la renta. He pedido y recibido ayuda de organizaciones de servicios sociales e iglesias, pero el propietario ha rechazado los fondos y me ha dicho que tiene la intención de desalojarme una vez que termine la moratoria. Mirya Muñoz, Directora Ejecutiva del Consejo de San Vicente de Paúl de Seattle | Condado de King (SVdP) ha declarado que SVdP, a través del programa Centro Rendu y su ministerio de asistencia con la renta, ha visto que esto está ocurriendo cada vez más durante la pandemia. La estabilidad de mi familia siempre es mi prioridad, así que estoy haciendo todo lo que está en mi poder, incluso creando un GoFundMe, para protegerla.

Pero no deberíamos tener que depender del crowdfunding​ para llenar los huecos en la asistencia federal. Nuestro gobierno tiene los medios y el poder para apoyarnos a todos, especialmente a los más vulnerables de entre nosotros, durante una pandemia.

Como mucha gente, estoy impaciente por volver a la vida normal. Quiero pagar la renta y comprar comida. Volver a preocuparme por qué debería cocinarle a mi esposa para la cena, en lugar de preocuparme por si podremos comprar comida.

Quiero volver al trabajo para ayudar a mi comunidad y comenzar a asistir a misa de nuevo. Y saber que mis vecinos migrantes pueden recibir el mismo apoyo a través de un fondo de asistencia.

La única manera de alcanzar ese futuro es que nuestro gobierno tome cartas en el asunto y establezca un fondo de asistencia para que todas las familias, sean ciudadanas o migrantes, documentadas o no, puedan permanecer en sus casas y a salvo durante este tiempo tan aterrador. Sabemos que el gobernador y la legislatura tienen el poder, y espero, por el bien de mi familia, que tengan el valor.

About the Authors & Contributors

Antonio Salazar

Antonio Salazar

Antonio Salazar has been a resident in Washington with his wife for 20 years.