Solos en el PNW, jóvenes inmigrantes se organizan para luchar contra ICE

Aunque son de distintos países y orígenes, se mantienen unidos para formar una "Superfamilia" y ayudar a otros como ellos.

Argentina, de 20 años, y su hijo de 15 meses afuera de su casa el 28 de enero de 2021. Ella y otros dos jóvenes organizadores quienes enfrentaron al sistema de inmigración como menores no acompañados, están iniciando un grupo de ayuda mutua para abogar y apoyar a otros jóvenes indocumentados en el área de Seattle, que como ellos, llegaron solos a este país. Llaman a su nuevo grupo la Super Familia. (Dorothy Edwards / Crosscut)

Traducido por Martha Sanchez 

El grillete en su tobillo sonaba cada cinco minutos, alarmando a José. El mensaje en Español del aparato había estado fastidiándolo recientemente porque huyó del centro de detención juvenil en Fife, el mismo día que cumplió 18 años. La voz le indicaba que se presentara ante la Oficina de Inmigración y Aduanas.

Jóvenes menores de edad que llegaron solos a los Estados Unidos, como José, que es originario de El Salvador y ahora vive en el noroeste del Pacífico, a menudo son alojados en los centros de detención juvenil que existen a lo largo del país, los cuales son administrados por la Oficina de Re-asentamiento de Refugiados del Departamento de Salud y Servicios Humanos. Pero si no se encuentra a algún familiar o patrocinador que se encargue de ellos para cuando éstos jóvenes cumplan 18 años, ICE los transfiere a un centro de detención para adultos.

Al cumplir 18 años en mayo, José huyó antes de que pudiera ser transferido al Centro de Procesamiento de ICE del Noroeste en Tacoma u otro centro de detención para adultos. El salió por la puerta, con todo y el grillete que tenía en el tobillo.

Una vez que estaba en el mundo real, José encontró a otros jóvenes que como él, han llegado solos al estado de Washington en distintas etapas de sus vida.

Argentina, de 20 años y mamá de un niño de 15 meses, llegó por primera vez a Estados Unidos hace seis años, cuando ella tenía 14. La más joven del grupo, Suamy, lleva aquí aproximadamente un año. Crosscut no está usando sus apellidos para proteger su privacidad.

Son jóvenes que han tenido que navegar la vida en gran parte por su cuenta. Juntos intentan resolver problemas que se vuelven más complejos al vivir en un país extranjero y lidiar con un sistema de inmigración que ellos perciben está diseñado para estar en su contra. ¿Puedo calificar para una licencia de conducir? ¿Qué tal un permiso de trabajo? ¿Cómo puedo obtener atención médica?

Se llaman a sí mismos la Super Familia, y son un grupo de base dirigido por y para jóvenes indocumentados que llegaron solos. La familia no sólo se define por la sangre, sino también por quienes te apoyan, explicó Argentina. Además de ayudarse unos a otros, protestan contra la detención de inmigrantes en todas sus formas, incluida la detención de jóvenes.

“Hablamos por nosotros mismos. No hay quien nos diga qué tenemos que hacer. Tomamos las decisiones y nos ayudamos unos a otros. Y queremos que el grupo crezca y capte la atención de los demás para que juntos podamos evitar un trauma adicional ”, dijo Argentina, la mayor de ellos, en una reciente entrevista telefónica en español. Ella dice que es sobreviviente de abuso doméstico.

El grupo, por ejemplo, recientemente realizó una campaña en las redes sociales para motivar a las personas a donar a la Super Familia el dinero extra de los cheques de estímulo que los ciudadanos estadounidenses recibieron del gobierno federal. Ellos esperan poder destinar parte del dinero a un ahorro para emergencias médicas.

Argentina, de 20 años, y su hijo de 15 meses afuera de su casa el 28 de enero de 2021. Ella y otros dos jóvenes organizadores quienes enfrentaron al sistema de inmigración como menores no acompañados, están iniciando un grupo de ayuda mutua para abogar y apoyar a otros jóvenes indocumentados en el área de Seattle, que como ellos, llegaron solos a este país. Llaman a su nuevo grupo la Super Familia. (Dorothy Edwards / Crosscut)

Argentina, de 20 años, y su hijo de 15 meses afuera de su casa el 28 de enero de 2021. Ella y otros dos jóvenes organizadores quienes enfrentaron al sistema de inmigración como menores no acompañados, están iniciando un grupo de ayuda mutua para abogar y apoyar a otros jóvenes indocumentados en el área de Seattle, que como ellos, llegaron solos a este país. Llaman a su nuevo grupo la Super Familia. (Dorothy Edwards / Crosscut)

José, quien llegó a los Estados Unidos hace aproximadamente seis años cuando era un niño de 12, dice que él ha sufrido su propio trauma. Debido al abuso, se escapó de su casa aproximadamente a los 14 años, y hace un par de años lo detuvieron manejando tomado y sin licencia. Después de pasar temporadas en Houston y Chicago, terminó en Selma R. Carson Home en Fife. El centro que cuenta con 20 camas, recibe exclusivamente a jóvenes de 13 a 17 años que llegaron solos a este país.

A través de todos los Estados Unidos, hay aproximadamente 100 centros juveniles para los aproximadamente 15 mil menores que el año pasado llegaron no acompañados a este país. De acuerdo a informes de prensa, en algunos de estos centros los niños han sido objeto de abuso. Selma Carson Home en Fife es administrado por Pioneer Human Services, una organización sin fines de lucro con sede en Seattle que actualmente tiene un contrato de hasta $ 2.6 millones de dólares con el gobierno federal para operar el centro. En esta area, hay al menos otros dos organizaciones que ejecutan programas para niños indocumentados: Kirklands's Friends of Youth y YouthCare's Casa de los Amigos en Seattle.

El mismo José dice que él fue testigo de cómo en el Hogar Selma Carson, el personal aventó a niños al suelo estrellándolos contra una mesa, al punto de que uno de ellos sangrara. También dijo que el personal no era persistente en el uso de mascarillas durante la pandemia de COVID-19.

“Intentaron hacerme lo mismo”, dijo José en español, refiriéndose a una ocasión que él se negó ir a su habitación y el personal se puso agresivo.

"Ahí la culpa no es de los jóvenes sino del personal", dijo.

En respuesta a nuestras preguntas sobre estos supuestos incidentes, Art Tel, director de Selma Carson, dijo que todo el personal de las instalaciones está capacitado para administrar lo que él denominó como retenciones terapéuticas, cuando se trata de un factor de seguridad. También dijo que el personal tiene instrucciones de usar mascarillas en todo momento.

Actualmente José vive en una casa refugio en Redmond con la ayuda de Kids in Need of Defense, que brinda servicios legales para jóvenes.

Suamy, quien es la más nueva en el país, estuvo también detenida en Texas por un periodo breve, después de llegar de Honduras. Ahora vive con su hermana en Federal Way. Con la ayuda que han recibido de la comunidad, Super Familia recientemente recaudó suficiente dinero para comprar un vestido para que Suamy pudiera celebrar su cumpleaños número 15 o su quinceañera. Al promover su causa a través de las redes sociales y otros medios, el grupo logró recaudar casi $ 2,000 para celebrar una fiesta y comprarle un vestido de fiesta lila y ampón para Suamy.

Debido a la pandemia, la celebración se llevó a cabo en una area verde al aire libre con un pequeño grupo de invitados. Aun así, fue una oportunidad para que Suamy conviviera con otras personas, ya que ella llegó al país en medio de la emergencia de salud por la pandemia. El grupo celebró con música y partieron un pastel decorado con flores del mismo color de su vestido, así como una inscripción que decía "Feliz Cumpleaños Suamy".

Suamy ahora está en la escuela, pero para Argentina y José, que son mayores, las barreras para trabajar en este país por no contar con el estatus migratorio necesario, continúan afectando sus vidas. Argentina dijo que recibió una orden de deportación siendo todavía una adolescente.

"Tan pronto como cumples 18 años, te conviertes en objetivo de ICE", dijo.

Aún así, ella y los demás miembros del grupo dijeron que continuarán tratando de animarse mutuamente enfocándose en lo positivo. También mantienen comunicación con los jóvenes que aún están detenidos y con otros recién liberados. Ellos abrigan la esperanza de calificar para un estatus especial ofrecido a jóvenes abusados, abandonados o descuidados por sus progenitores y eventualmente poder obtener la residencia.

“Queremos continuar ayudando a otros jóvenes que llegan sin padres de familia, que no tienen otros familiares aquí y que no tienen a quien acudir”, dijo Argentina.

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